jueves, 3 de septiembre de 2020
Autocuidado / Cuidar al que cuida
Les comparto herramientas con las que aprendí a regular y prevenir el estrés y burn out (curso Htal. Tobar Garcia)
domingo, 9 de agosto de 2020
LO SIMBÓLICO, LO IMAGINARIO Y LO REAL (versión crítica) Jacques Lacan
¿Qué es esta experiencia singular entre
todas, que va a aportar en esos sujetos transformaciones tan
profundas? ¿Y qué son éstas? ¿Cuál es su resorte?
(...)
esta experiencia que sucede enteramente en
palabras, y en cierta forma, en el fondo, tiene mucha razón, puesto
que, en efecto, ella anda, y que, para explicarla, parecería que
ante todo no tuviéramos más que demostrar el movimiento
andando. Y ya “hablar” es introducirse en el asunto {sujet} de la
experiencia analítica. Es ahí, en efecto, que conviene proceder y
saber; ante todo, plantear la cuestión: “¿Qué es la palabra?”, es
decir, ¿el “símbolo”?
(...)
“¿Qué es esta
experiencia de la palabra?”, y, para decirlo todo, plantear al mismo
tiempo la cuestión de la experiencia analítica, la cuestión de la
esencia y del intercambio de la palabra.
Partamos de la experiencia, tal como ante todo nos es
presentada en las primeras teorías del análisis: ¿qué es este
“neurótico” con quien tenemos que vérnoslas por la experiencia
analítica? ¿Qué va a suceder en la experiencia analítica? ¿Y ese
pasaje de lo conciente a lo inconsciente? ¿Y cuáles son las
fuerzas que dan a ese equilibrio cierta existencia? Nosotros lo
llamamos el principio del placer
(...)
diremos con el Sr. de Saussure que “el sujeto
alucina su mundo”, es decir que sus ilusiones o sus satisfacciones
ilusorias no podrían ser de cualquier orden.
Va a hacerles seguir
otro orden, evidentemente, que las de sus satisfacciones, las que
encuentran su objeto en lo real puro y simple. Nunca un síntoma
ha apaciguado el hambre o la sed de un modo durable, fuera de la absorción de
alimentos que los satisfacen.
(...)
La reversibilidad misma de los trastornos neuróticos implica
que la economía de las satisfacciones que estaban allí implicadas
fuesen de otro orden (...)
Esto define la categoría conceptual que define este tipo de
objetos. Es justamente la que estoy calificando: “lo imaginario”-
El término “libido” es una noción que no hace más que
expresar esta noción de reversibilidad que implica la de
equivalencia, de cierto metabolismo de las imágenes; para poder
pensar esta transformación, es preciso un término energético, para
lo cual ha servido el término de “libido”. Se trata, desde luego, de
algo complejo. Cuando yo digo “satisfacción imaginaria”, esto no
es evidentemente el simple hecho de que Demetrios se haya
satisfecho por el hecho de haber soñado que poseía a la
sacerdotisa cortesana... aunque este caso no es más que un caso
particular en el conjunto...
(...)
Lo que se llama en el animal un comportamiento simbólico
es, a saber, que, cuando uno de esos segmentos desplazados
adquiere un valor socializado, sirve al grupo animal de referencia
para determinado comportamiento colectivo.Así, planteamos que un comportamiento puede ser
imaginario cuando su orientación hacia imágenes y su propio valor
de imagen para otro sujeto lo vuelven susceptible de
desplazamiento fuera del ciclo que asegura la satisfacción de una
necesidad natural.
(...)
Por eso entiendo que aquí, el fantasma en juego, el elemento
imaginario, no tiene estrictamente más que un valor simbólico que
no tenemos que apreciar y comprender más que en función del
momento del análisis en que va a insertarse. En efecto, incluso si
el sujeto retiene su confesión, ese fantasma surge, y su frecuencia
muestra suficientemente que surge en un momento del diálogo
analítico. Está hecho para expresarse, para ser dicho, para
simbolizar algo, y algo que tiene un sentido muy diferente, según
el momento mismo del diálogo.
Entonces, ¿qué quiere decir esto? Que no basta que un
fenómeno represente un desplazamiento, dicho de otro modo, que
se inscriba en los fenómenos imaginarios, para ser un fenómeno
analizable, por una parte, y que para que lo sea, es preciso que
represente otra cosa que él mismo, si puedo decir.
(...)
Es precisamente así que hay que entender lo simbólico del
que se trata en el intercambio analítico, a saber, que lo que
encontramos, y aquello de lo que hablamos, es lo que
encontramos y volvemos a encontrar sin cesar, y que Freud ha
manifestado como siendo su realidad esencial, sea que se trate de
síntomas reales, actos fallidos, y lo que sea que se inscriba; se
trata todavía y siempre de símbolos, y de símbolos incluso muy
específicamente organizados en el lenguaje, por lo tanto
funcionando a partir de ese equivalente *de la articulación*21
del
significante y del significado: la estructura misma del lenguaje.
(...)
pero nunca un equivalente
unívoco, al contrario, es siempre plurívoco, superpuesto,
sobredeterminado, y, para decir todo, muy exactamente construido
a la manera con que las imágenes están construidas en los
sueños, como representando una concurrencia, una superposición
de símbolos, tan compleja como lo es una frase poética, que vale
a la vez por su tono, su estructura, sus retruécanos
(...)
Ustedes ven ahí mejor lo que
distingue el símbolo del signo, a saber la función interhumana del
símbolo. Quiero decir algo que nace con el lenguaje *y*24
que hace
que después de que el vocablo {mot} (y es para eso que sirve el
vocablo) ha sido verdaderamente palabra {parole} pronunciada, los
dos partenaires son otra cosa que antes
(...)
y que no son otra cosa que cierta manera de hacerse
reconocer, lo que justificaría Mallarmé diciendo que el lenguaje era “comparable a esa
moneda borrada que nos pasamos de mano en mano en silencio”
(...)
Al fin de cuentas, la noción que tenemos del neurótico es que
en sus síntomas mismos, hay una “palabra amordazada” en la que
se expresa cierto número, digamos de “transgresiones a cierto
orden”, que, por sí mismas, claman al cielo el orden negativo en el
que ellas se han inscripto. A falta de realizar26
el orden del símbolo
de un modo vivo, el sujeto realiza unas imágenes desordenadas
en las que ellas son sus sustitutos. Y, desde luego, es eso lo que
ante todo y desde el vamos va a interponerse a toda relación
simbólica verdadera.
(...)
La palabra, se los he mostrado de una forma abreviada,
juega ese papel esencial de mediación. De mediación, es decir de
algo que cambia a los dos partenaires en presencia, a partir del
momento en que ha sido realizado.
(...)
Y si ustedes leen (no es un libro que
merezca todas las recomendaciones, pero es bastante expresivo y
particularmente manejable y excelente como introducción para
aquellos que tienen necesidad de ser introducidos), el libro de
Leenhardt, Do Kamo, verán allí que entre los canacos se produce
algo bastante particular en el plano semántico, a saber, que el
término “palabra” {parole} significa algo que va mucho más allá de
lo que nosotros llamamos así. Es también una acción. Y por otra
parte, también entre nosotros “palabra dada” es también una forma
de acto. Pero es también alguna vez un objeto,
...
vemos que no
solamente constituye esa mediación, sino que también constituye
la realidad misma.
(...)
Y de lo
que se trata no es del condicionamiento de un fenómeno, sino que
de lo que se trata en los síntomas es de la relación del síntoma
con el sistema entero del lenguaje. Es decir, el sistema de las
significaciones de las relaciones interhumanas como tales.
Creo que el resorte de lo que acabo de decirles es esto:
¿qué es lo que constatamos, y en qué es que el análisis recorta
muy exactamente esas observaciones y nos muestra hasta en el
detalle su alcance y su presencia?
(...)
lo que nos muestra
el análisis y lo que da su valor a ese hecho afirmado por la
doctrina y demostrado por la experiencia de que nada finalmente
se interpreta, pues es de eso que se trata, sino por intermedio de
la realización edípica. Esto es lo que eso quiere decir. Esto quiere
decir que toda relación de dos está siempre más o menos
marcada por el estilo de lo imaginario; y que para que una relación
tome su valor simbólico, es preciso que haya allí la mediación de
un tercer personaje que realice, por relación al sujeto, el
elemento trascendente gracias al cual su relación con el objeto
puede ser sostenida a cierta distancia...
*Entre la relación imaginaria y la relación simbólica, hay toda
la distancia que hay en la culpabilidad.*36
Es por eso, la experiencia
se los muestra, que la culpabilidad es siempre preferible a la
angustia. La angustia en sí misma está, en adelante, lo sabemos
por los progresos de la doctrina y de la teoría de Freud, está
siempre ligada a una pérdida, es decir a una transformación del
yo, es decir a una relación de dos a punto de desvanecerse y a la
cual debe suceder algo distinto que el sujeto no puede abordar sin
cierto vértigo. Eso es el registro y la naturaleza de la angustia.
Desde que se introduce el tercero, y {...} que entra en la relación
narcisista, introduce la posibilidad de una mediación real,
esencialmente por intermedio del personaje que, por relación al
sujeto, representa un personaje trascendente, dicho de otro modo,
una imagen de dominio {maîtrise} por intermedio de la cual su
deseo y su cumplimiento pueden realizarse simbólicamente.
En ese momento, interviene otro registro, que es justamente
el que llamamos: o el de la ley, o el de la culpabilidad, según el
registro en el cual es vivido.
(...)
rS — rI — iI — iR — iS — sS — sI — sR — rR — rS.
rS: realizar el símbolo.
rS: esto, es la posición de partida. El analista es un
personaje simbólico como tal.
rI: después, ahí tenemos: la realización de la imagen.
Es decir, la instauración más o menos narcisista en la que el
sujeto entra en cierta conducta que es justamente analizada como
resistencia. ¿Esto en razón de qué? De cierta relación iI.
imaginación
— iI: ——————
imagen
iR: que es la continuación de la transformación
I se ha transformado en R.
Después, ¿qué sucede? Si el desenlace es bueno, si el
sujeto no tiene todas las disposiciones para ser psicótico (caso en
el cual queda en el estadio iR), pasa a:
iS: la imaginación del símbolo.
Por ejemplo: el sueño. El sueño es
una imagen simbolizada.
Aquí interviene:
sS: que permite la inversión.
Que es la simbolización de la imagen.
Dicho de otro modo, lo que se llama “la interpretación”.
*Esto únicamente después del franqueamiento de la fase
imaginaria, que engloba aproximadamente:
rI — iI — iR — iS —
comienza *entonces* la elucidación del síntoma por medio de
la interpretación sS ―
sI
sR: que es, en suma, la meta de toda salud, que no es
(como se cree) adaptarse a un real más o menos bien definido, o
bien organizado, sino hacer reconocer su propia realidad, dicho de otro modo,
su propio deseo.
Como muchas veces lo he subrayado, hacerlo reconocer por
sus semejantes, es decir, simbolizarlo.
En ese momento, encontramos:
— rR
Lo que nos permite llegar finalmente al:
— rS
Es decir, muy exactamente, a aquello de lo que hemos
partido.
No puede ser de otro modo, pues si el *análisis*
es humanamente válido, eso no puede ser más que circular. Y un análisis
puede comprender varias veces este ciclo.
(...)
Lo real es, o la totalidad, o el instante desvanecido...
En la experiencia analítica, para el sujeto, es siempre el
choque con algo, por ejemplo: el silencio del analista.
(...)
Un ser completamente enjaulado en la realidad, como el
animal, no tiene de ello ninguna especie de idea.
Esos son justamente unos puntos donde el símbolo
constituye la realidad humana, donde crea esta dimensión humana
sobre la cual Freud insiste en todas partes, cuando dice que el
neurótico obsesivo vive siempre en el registro de lo que comporta
al máximo elementos de incertidumbre, de lo que él designa como:
“la duración de la vida...”, “la paternidad...”. Todo lo que no tiene
evidencia sensible. Todo lo que en la realidad humana es
construido está construido primitivamente por ciertas relaciones
simbólicas que después pueden encontrar su confirmación en la
realidad. El padre es efectivamente el genitor. Pero antes que lo
sepamos de fuente cierta, el nombre del padre crea la función del
padre.
...
Lo que es notable es que la categoría de los símbolos, de los
símbolos simbolizantes, son todos de este registro, a saber que
comportan, por medio de la creación de los símbolos, la
introducción de una realidad nueva en la realidad animal.
martes, 21 de abril de 2020
Psicoterapia deconstructivista: Introducción
En este blog publico la mayoría de los escritos que realizo acerca de los temas que me interesan como profesional de la psicología y otros temas que me llaman la atención. En general estos temas los enfoco en el cuidado personal, la salud mental, y en los procesos y herramientas, tanto teóricas como prácticas para que ustedes logren transformar lo que puedan en sus vidas y también para eso brindo mi servicio de atención psicológica; psicoterapia deconstructivista, para facilitar una salida creativa a los conflictos.
Facilito, a través de los procesos terapéuticos, que seas protagonista de tu vida actualizando y creando tu propio bienestar. Ya sea que para eso tengamos que adentrar a "un mundo de dificultades y enredos" para desandar y deconstruir lo que te produce malestar e incompatibilidad en tu vida, ya sea que tengamos que disolver para seguir hacia una felicidad subjetiva.
Mi hipótesis de trabajo, se basa en la idea de que existen y preexisten muchas ideas que componen tus esquemas, que han sido impuestos y que definen tu forma de ver las cosas. Es decir, que tu visión y perspectiva sobre como "son las cosas", fueron previamente determinadas e impuestas, sin tu consentimiento.
Y por ende, con muchas de estas ideas no estarás de acuerdo y te resultan incompatibles con tu forma de ver el mundo y de pensarte en él. Lo que se manifiesta en tu vida como conflictos internos y/o conflictos, es decir con vos mismo, o interpersonales, con los otros.
El trabajo psicoterapéutico esta enfocado en abordar los conflictos, de una manera deconstructiva; es decir, desestabilizando las ideas impuestas, disolviendo la idea de que te manejes en tu vida en función de una perspectiva única y además impuesta, no solamente deconstruyendo esta idea, sino desandando las ideas y/o creencias que conforman tus visiones y esquemas a partir de los cuales te manejas en el mundo, en tu ambiente, en tus vínculos pero también a partir de los cuales no expresas todas las otras posibilidades y formas de ser, la potencia que sos. Es decir, la terapia deconstructivista se enfoca en evidenciar las otras perspectivas posibles, aparte de la perspectiva impuesta a partir de la cual te manejas.
No hay una verdad. Por lo tanto hay más allá de lo que se instala como verdad y verdadero otras perspectivas, otras posibilidades de ser, otras formas de desenvolverte que son creadas desde tu propia elección, desde tu propio discernimiento y creación. La psicoterapia deconstructivista facilita dicha proceso.
Por lo tanto las ideas que se han impuesto a través del ejercicio del poder y se presentan en tu vida como incuestionables y que expresan conflictos internos en tu vida, son ideas que se instalan como seguras, que no sabemos el origen pero que se presentan como naturalizadas e implican acciones que también se naturalizan, aunque representen una incoherencia en tu vida cotidiana.
Un abordaje para estos conflictos, es la psicoterapia deconstructiva ya que todo concepto supone una política previa de construcción.
Flavia.
Ilustración: #trasvorder
Facilito, a través de los procesos terapéuticos, que seas protagonista de tu vida actualizando y creando tu propio bienestar. Ya sea que para eso tengamos que adentrar a "un mundo de dificultades y enredos" para desandar y deconstruir lo que te produce malestar e incompatibilidad en tu vida, ya sea que tengamos que disolver para seguir hacia una felicidad subjetiva.
Mi hipótesis de trabajo, se basa en la idea de que existen y preexisten muchas ideas que componen tus esquemas, que han sido impuestos y que definen tu forma de ver las cosas. Es decir, que tu visión y perspectiva sobre como "son las cosas", fueron previamente determinadas e impuestas, sin tu consentimiento.
Y por ende, con muchas de estas ideas no estarás de acuerdo y te resultan incompatibles con tu forma de ver el mundo y de pensarte en él. Lo que se manifiesta en tu vida como conflictos internos y/o conflictos, es decir con vos mismo, o interpersonales, con los otros.
El trabajo psicoterapéutico esta enfocado en abordar los conflictos, de una manera deconstructiva; es decir, desestabilizando las ideas impuestas, disolviendo la idea de que te manejes en tu vida en función de una perspectiva única y además impuesta, no solamente deconstruyendo esta idea, sino desandando las ideas y/o creencias que conforman tus visiones y esquemas a partir de los cuales te manejas en el mundo, en tu ambiente, en tus vínculos pero también a partir de los cuales no expresas todas las otras posibilidades y formas de ser, la potencia que sos. Es decir, la terapia deconstructivista se enfoca en evidenciar las otras perspectivas posibles, aparte de la perspectiva impuesta a partir de la cual te manejas.
No hay una verdad. Por lo tanto hay más allá de lo que se instala como verdad y verdadero otras perspectivas, otras posibilidades de ser, otras formas de desenvolverte que son creadas desde tu propia elección, desde tu propio discernimiento y creación. La psicoterapia deconstructivista facilita dicha proceso.
Por lo tanto las ideas que se han impuesto a través del ejercicio del poder y se presentan en tu vida como incuestionables y que expresan conflictos internos en tu vida, son ideas que se instalan como seguras, que no sabemos el origen pero que se presentan como naturalizadas e implican acciones que también se naturalizan, aunque representen una incoherencia en tu vida cotidiana.
Un abordaje para estos conflictos, es la psicoterapia deconstructiva ya que todo concepto supone una política previa de construcción.
Flavia.
Ilustración: #trasvorder
viernes, 17 de abril de 2020
Barras de acceso a la consciencia
Elijo este collage que realizó #Trasvorder para contarles y mostrarles de alguna artística forma lo que sucede al correr las barras, es decir al recibir una sesión de "Access Bars".
Que es similar a lo que sucede cuando también, las doy.
En estas sesiones se mueve energía, energía estancada en tu cuerpo. Esta energía sometida a la repetición se estanca y te vuelve a estancar.
Este proceso energético ayuda para obtener claridad y generarte una sensación de fluidez y liberación, justamente de lo que te limita en tu vida.
A través de este proceso llegaras a sentir liviandad y posiblemente te ayudará a prepararte para un cambio, y porque no, para la transformación que necesitas-
Este tipo de procesos, puede realizarse de forma única o en secuencias, y a la vez como complemento de una psicoterapia deconstructiva.
Las psicoterapia deconstructiva que brindo tiene como fin, lograr desmontar una estructura conceptual que limita tu vida, para poder dar lugar a un sistema de vida basado en la autogeneración conceptual.
Es un proceso que logra transformar, plasmar tu punto de vista en tu vida, te ayuda a resolver situaciones desde tu propia creación,
tu capacidad de autoproducirte y automantenerte, tambien de autorenovarte.
No solo se trata de autoconocimiento!, hay mucho mas allá.
Animate a deconstruirte, está en vos!
:)
Si querés podemos mantener una sesión por video llamada.
Consultame sobre tu situación por mail:
lic.flaviabelmonte@gmail.com
martes, 20 de noviembre de 2018
Psicopedagogía
-->
Desarrollo psicológico de un bebé
En
principio un bebé de un año de vida, se encuentra en plena construcción y
desarrollo del psiquismo, en esta etapa son fundamentales la protección del
mismo[1]
Un
bebe de un año se encuentra incorporándose a un mundo que entiende lo que le
pasa, se ocupa de sus necesidades, lo calma; lo que se denomina; entorno seguro
y confiable. En función a estas experiencias empieza a gestarse en él la
confianza básica: esa callada certeza interna de la disponibilidad de su mamá.
“Sabe”
que sus necesidades van a ser reconocidas, interpretadas y atendidas Y también
que hay alguien que puede sostenerlo, contenerlo, ayudarlo a recuperar el
equilibrio o la calma cuando lo pierde, que sacia su hambre, que lo abriga o lo
desabriga. Así será como el niño en el tiempo aprenderá a autoregularse. A
partir de este circulo virtuoso llamado apego seguro(John Bowlby).
También
es fundamental establecerlo para constituir un rol de madre segura y confiable.
Muy distinto es cuando se establece un rol contrario, donde el bebe se
angustia, llora desconsoladamente y no se encuentra la madre quien puede
regularlo, así se establecen experiencias de “despertar” a un mundo de ansiedad
y llanto o desolado, estableciendo círculos viciosos de ansiedad e inseguridad.
Es
fundamental en esta etapa la disponibilidad incondicional de la madre para que
el bebé logre internalizar una madre que lo cuida, que sabe lo que le pasa y
que acude a él para regularlo. Una madre
que al ser internalizada podrá hablar desde adentro gestando la base para
futuros vínculos seguros. Estas experiencias “suficientemente buenas” en su
estilo de confianza y de apego teñirá la vida del bebé y sus relaciones (Maritchu
Seitún).
Asimismo
en esta etapa se esta gestando el reconocimiento a la madre, el bebé se
angustia porque ya puede reconocer a la madre y se da cuenta cuando ella se va,
en ese momento cree que la pierde y llora. En sus primeros meses de vida el
bebé ya era capaz de “saber” intuitivamente y se calmaba mejor y mas rápido en
los brazos de la madre que en otros, reconociendo su olor, su forma particular
de hablarlo pero alrededor del año todos esos datos se organizan en su interior
como “la persona que atiende y calma mis ansiedades” y se angustia o se enoja
cuando la pierde de vista, la consciencia de ausencia de la madre “lo abruma”,
por lo que requiere de su presencia. A medida que madure su sistema motriz será
el mismo quien se aleje de la madre, pudiendo desandar ese camino en cuanto le
hace falta, asimismo cuando madure su habla y lenguaje podría convocarla con el
mismo.
El
bebé esta constituyendo “la madre internaliizada”, si bien puede alejarse, y
que ella hable sin verla, por ejemplo, confirmando mutuamente su existencia ,
en un momento el bebé necesita de nuevo
verla y tocarla, sino llorará para reclamar su presencia.
Durante
ratos cada vez mas largos podrá estar lejos de la mamá y le bastará llamarla y
que ella le responda, el bebé es el que se va alejando de su mamá que esta ahí
disponible. Esta confianza en la presencia de la mamá le permite alejarse y
también interesarse por otras cosas, personas y por el mundo en general.
Esto
tiene enormes consecuencias en el modo en el que se relacionara con otras
personas cuando vaya creciendo, repitiendo lo que ocurrió con su mamá. También
influirá en su interés en conocer y descubrir el mundo, ya que si no la siente
ahí, segura, presente, disponible, encandilada con él, es difícil que mire mas allá
de su mama. Y en cambio, probablemente se pase el tiempo buscándola o viva con
miedo a perderla, o se defienda de la ansiedad que esto le produce
desinteresándose de ella y / o del entorno.
Y los bebes crecen con avances y retrocesos, basta
con tolerar las regresiones y respetar su propio y ritmo personal. Es
importante que la transición de manos de la mama a quien lo cuide sea gradual y
respete los tiempos y necesidades del bebe, y que la mama también logre dejar a
su bebe confiada y tranquila.
El
largo proceso de separación- individuación (Margaret Mahler) incluye dos
aspectos distintos: la consciencia del niño de ser una persona separada de la
madre y la adquisición de una individualidad distinta y única.
Aunque
comienza cuando el bebe tiene pocos meses irrumpe con mucha intensidad a los
dos años cuando de golpe comprende que él y su mamá no son una sola sino dos
personas separadas y que ella esta fuera de él. (Maritchu Seitún)
Por
el mismo motivo de reconocerse separado de la madre, aparecen los miedos,
surgen ante la comprensión de que mamá no esta ahí para protegerlo. En la
medida en que se vaya sintiendo fuerte y capaz, en que el mundo le resulte
menos amenazante y terrorífico, ira menos transformándose en “tirano” para
olvidarse por un rato de lo chiquito, solo y asustado que se siente a veces.
Este
proceso lleva alrededor de un año comienza a los dos y finaliza alrededor de
los tres: aceptan con dolor que no son “su majestad el bebe” sino simples
integrantes de la familia humana.
También
de los dos a tres años, continúan los aprendizajes que llevan a la autonomía:
controlan esfínteres, pasan de cuna a cama, dejan chupete y mamadera, comen
solos, es mucho lo que tienen que aprender y lo que tienen que dejar, es
importante darles tiempo y elaborar cada cambio. A los tres a parece el juego
dramático, las representaciones y elaboran situaciones que antes les
angustiaba.
Después
de un tiempo, cerca de los 4 años, al lograr la imagen internalizada aparece lo
que los psicopedagogos llaman constancia objetal, que les permite evocar a la
madre y dejarla ir. Aprenden por identificación, se consolida una parte de la
permanencia de objetos y cosas.
El
tiempo que a los bebes les lleva constituir la noción de objeto permanente y
elaborar la presencia de la madre en su ausencia, esta regido por la angustia
entonces es importante que la que vuelva sea la madre.
Medio ambiente y relaciones
Es
fundamental que el entorno sea saludable, calmo, y fundado en buenos tratos, es
decir con un intercambio positivo. En tanto el entorno del bebe se vaya
estableciendo con pautas de intercambio hostil, acentuara la inseguridad,
crisis emocionales y estrés infantil.
Si
bien la separación es de una pareja conyugal, la pareja de madre y padre sigue
unida por el bebe por ende es menester restablecer el manejo de la misma para
que no invadan el entorno del niño las emociones negativas. (Maritchu Seitún)
Para continuar con esto, es importante que las visitas se establezcan en
relación a las posibilidades emocionales y disposición emocional del bebé.
Fundamental
para la salud psíquica y física poder establecer reglas mínimas de trato,
cuidado, que sean comunes, para el momento presente y el futuro, ya que niños y
niñas atravesarán otras etapas, por ende la comunicación e intercambio positivo
es de suma importancia, pensar en lo que es bueno y el interés superior para
niñes que se encuentren atravesando esta situación, crear la base para posible
acercamiento entre posiciones y el acercamiento a criar un hijo confiado,
seguro y con fortalezas yoicas.
Es
importante que un padre construya el vínculo con su hijo en presencia pero esto
no puede ser a costa de alejarlo de su principal figura de apego (madre).Teniendo
en cuenta que en determinadas etapas dicho alejamiento, y la forma en como se
transite esto, podría generar consecuencias negativas en el desarrollo psíquico
emocional y cognitivo de un niño o niña, es de suma importancia que en cada uno
de estos cambios se encuentren lo suficientemente contenidos y seguros para
superarla exitosamente.
Los
bebes sufren más la ausencia de la figura principal de apego que los niños y no pueden demostrarlo, no tienen vías
adecuadas de expresión o de elaboración, también es importante que se realice
el menor cambio posible en el ambiente, que se queden en su casa y que duerman
en su cuna ya que los bebes aun no cuentan con las herramientas suficientes
para entender las cuestiones de tiempo y espacio.
La
significación del entorno como anteriormente he dicho tiene gran relevancia
sobre la determinación y en relación con otras estructuras y efecto sobre la
constitución subjetiva del niño. Por ende, es necesario establecer un entorno
que promueva la salud e integridad de la familia del niño, establecer medidas restaurativas
para lograr una comunicación asertiva, con el fin de proteger al niño moral y
psicológicamente en su entorno.
Lactancia materna
La
OMS y UNICEF recomiendan la lactancia materna exclusiva durante seis meses y el
mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más.
[1] Es importante distinguir, los términos protección de sobreprotección, hablar de protección es tener en cuenta y respetar los tiempos y los ritmos que cada bebe necesita para tramitar sus emociones que estaba en pleno proceso de construcción. Sin embargo la sobreprotección impide que todas estas emociones sean transitadas exclusivamente por el bebe. Por lo que no se puede hablar de sobreprotección, ya que la misma alude al concepto de “hacer por”, en esta etapa es fundamental el ayudar a hacer y el sostén para que el niño crezca en autonomía en futuras etapas.
Por primera vez en castellano, la entrevista a Michel Foucault: El poder, los valores morales y el Intelectual.
-->
La revista De
Filosofía tiene el gusto de presentar por primera vez al mundo
hispanoparlante esta entrevista realizada a Michel Foucault en 1980 llamada “El
poder, los valores morales y el Intelectual.”
Extraído del
diario History of the Present Nº 4 (Primavera de 1988),
1-2,11-13.
Entrevistador: Michael
Bess
Traducción: Francisco
Larrabe *
Esta entrevista se
realizó el 3 de noviembre de 1980 por Michael Bess, estudiante graduado del
Departamento de Historia en la Universidad de California, Berkeley. Foucault se
encontraba en Berkeley para ofrecer las conferencias Howison (“Subjetivación y
verdad”) los días 20-21 de octubre de 1980. Extractos de la entrevista
aparecieron en un artículo escrito por el propio Bess y publicado el 10 de
noviembre de 1980 en el diario estudiantil Daily Californian, de
dicha universidad. La entrevista se desarrolló en francés y fue traducida por
el propio Michael Bess.
Hace un momento usted
me contaba que es moralista…
En cierto sentido lo
soy, en la medida en que creo que uno de los propósitos, uno de los sentidos de
la existencia humana – la fuente de su libertad – es no aceptar nunca nada como
definitivo, intocable, obvio o inmóvil. No se debería aceptar que ningún
aspecto de la realidad se convierta en ley definitiva y anti humana para
nosotros.
Sin embargo,
necesitamos aferrarnos, incluso de manera provisoria.
Sí, es cierto. Esto no
significa que uno deba vivir en una discontinuidad indefinida. A lo que me
refiero es que uno debe considerar todos los puntos de fijación, de
inmovilización, como si fuesen elementos tácticos, estratégicos; como parte de
un esfuerzo por devolver las cosas a su movilidad original, a su apertura al
cambio.
Te mencionaba
anteriormente los tres elementos de mi moral. Estos son (1) la negación a
aceptar como evidente las cosas que se nos proponen; (2) la necesidad de
analizar y conocer, dado que no podemos llevar a cabo nada sin la reflexión y
el entendimiento – de ahí el principio de curiosidad; y (3) el principio de
innovación: buscar en nuestras reflexiones aquellas cosas que nunca han sido
pensadas o imaginadas. En resumen: negación, curiosidad, innovación.
Me parece que el
concepto que tiene la filosofía moderna respecto del sujeto supone estos tres
principios. Me refiero a que la diferencia entre sujeto y objeto es
precisamente que el sujeto es capaz de negarse, de generar innovación. Por
tanto, ¿su trabajo ataca la tendencia a cristalizar esta noción de sujeto?
Lo que estaba
explicando era el campo de valores dentro del cual sitúo mi trabajo. Me
preguntaste antes si yo era un nihilista que rechaza la moralidad. Te respondí
que no. También me estuviste preguntando “por qué hace el trabajo que hace”
Estos son los valores
que propongo. Pienso que la teoría moderna del sujeto, la filosofía moderna del
sujeto, muy bien podría ser capaz de otorgar al sujeto una capacidad para la
innovación, etc., pero que, sin embargo, en la actualidad la filosofía moderna
sólo lo hace en un nivel teórico. En la realidad no es capaz de traducir en una
práctica estos diferentes valores que estoy tratando de elaborar en mi propio
trabajo.
¿El poder puede ser
abierto y fluido, o es intrínsecamente represivo?
El poder no debe ser
entendido como un sistema opresivo que somete desde la altura a los individuos,
castigándolos con prohibiciones sobre esto o aquello. El poder es un conjunto
de relaciones. ¿Qué significa ejercer el poder? No significa tomar esta grabadora
y arrojarla contra el suelo. Tengo las capacidades para hacerlo, tanto material
como física y anímica. Sin embargo, si la azoto contra el suelo con el
propósito de hacerte enojar o que no puedas reproducir lo que he dicho, o
presionarte de modo que te comportarás de tal o cual manera o para intimidarte;
pues bien, lo que he hecho al moldear tu comportamiento mediante ciertos
medios, eso es poder.
Esto quiere decir que
el poder es una relación entre dos personas, una relación que no está en el
mismo orden de la comunicación (incluso si estás obligado a servirme como
instrumento de comunicación). No es lo mismo que decirte “el clima está
agradable” o “nací en tal o cual día”.
Ejerzo poder sobre ti:
influyo en tu comportamiento o intento hacerlo. Intento guiarlo, conducirlo. Y
la manera más sencilla es, obviamente, tomándote de la mano y obligarte a que
vayas a donde quiero. Ese es el caso límite, el grado cero del poder. Y es
precisamente en ese momento en que el poder deja de serlo y se convierte en
simple fuerza física. Por el contrario, si uso mi edad, mi posición social, el
conocimiento que pueda tener sobre determinado tema para hacer que te comportes
de un modo particular – es decir, no te estoy forzando a algo sino que te estoy
dejando completamente libre – ahí es cuando empiezo a ejercer poder. Está claro
que no debemos definir el poder como un acto violento y opresor que reprime a
los individuos forzándolos a hacer algo o evitando que hagan algo distinto.
Sino que el poder tiene lugar cuando existe una relación entre dos sujetos
libres y esta relación es desigual, de modo que uno puede actuar sobre el otro,
y ese otro es guiado o permite que lo guíen.
Por tanto, el poder no
siempre es represivo. Puede tomar varias formas. Y es posible tener relaciones
de poder que son abiertas.
¿Son relaciones
equitativas?
Nunca son equitativas
porque la relación de poder es desigual. Pero puedes tener sistemas de poder
reversibles. Tomemos, por ejemplo, lo que sucede en una relación erótica – no
estoy hablando de una relación amorosa sino simplemente una relación erótica.
Pues bien, tienes claro que es un juego de poder y la fuerza física no es
necesariamente el elemento más importante aquí. Ambos tienen una cierta manera
de actuar en el comportamiento del otro, moldeándolo y determinándolo. Uno de
los dos puede usar esta situación de un modo determinado y luego generar el
inverso exacto con respecto al otro. Pues bien, ahí tienes una forma específica
y pura de poder reversible.
Las relaciones de
poder no son en sí mismas formas represivas. Lo que sucede es que en las
sociedades, o en la mayoría de ellas, se crean organizaciones para mantener
cristalizadas las relaciones de poder, para mantener dichas relaciones en un
estado de asimetría, de modo que un cierto número de personas obtienen una
ventaja social, económica, política, institucional, etc. Y esto cristaliza la
situación. Eso es lo que uno llama poder, en el sentido estricto del término:
es un tipo específico de relación de poder que ha sido institucionalizado, cristalizado
e inmovilizado para beneficios de algunos y perjuicio de otros.
Pero, ¿son ambas
partes de la relación victimas del poder?
¡No del todo! Sería
forzar demasiado la idea si decimos que aquellos que ejercen el poder son
víctimas. De cierta manera es verdad que pueden quedar atrapados en la trampa,
dentro de su propio ejercicio de poder; pero no son tan victimas como los
otros. Inténtalo…ya verás [risas].
¿Está alineado con la
posición de los marxistas?
No lo sé. Verás, no
estoy seguro de saber qué es el marxismo en realidad y no creo que exista como
algo abstracto. Para mala o buena suerte de Marx, su doctrina ha sido adoptada
casi siempre por organizaciones políticas y es, después de todo, la única
teoría cuya existencia siempre ha estado atada a organizaciones sociopolíticas
que fueron extraordinariamente fuertes y volátiles, hasta el punto de
convertirse en aparatos del Estado.
De manera que cuando
mencionas al marxismo, te pregunto a cuál te refieres, ¿el que se enseña en la
República Democrática Alemana (marxismo-leninista); el vago, desaliñado y
bastardo concepto que usan algunos como George Marchais; o el cuerpo
doctrinario que sirve como punto de referencia para algunos historiadores
ingleses? En otras palabras, no sé lo que es el marxismo. Intento luchar con
los objetos de mi propio análisis, por lo que cuando uso un concepto utilizado
tanto por Marx o los marxistas, un concepto útil y tolerable, para mí es
indiferente. Siempre me he negado a considerar como factor decidor el estar o
no de acuerdo con el marxismo a la hora de negar o aceptar lo que digo. No me
podría importar menos.
¿Tiene algunas ideas
respecto de un sistema de poder que ordene a la masa de seres humanos en el
planeta, un sistema de gobierno que no se convierta en una forma de poder
represiva?
Un programa de poder
puede tomar tres formas. Por un lado, ¿cómo ejercer un poder que sea efectivo y
posible (en esencia, cómo reforzarlo)? O, por otro lado, la postura inversa:
¿cómo anular el poder, qué puntos atacar para derrumbar la cristalización del
poder ya existente? Y por último, la postura intermedia: ¿de qué manera limitar
las relaciones de poder tan encarnadas y desarrolladas en una sociedad
específica?
Pues bien, la primera
postura no me interesa: crear un programa de poder que ejerza el poder más que
antes. La segunda postura es interesante, pero me complica que se deba
considerar esencialmente bajo el propósito de sus objetivos concretos: las
luchas que uno desea emprender. Y esto significa, precisamente, que uno no debe
hacer de ella una teoría a priori.
En cuanto a la postura
intermedia – ¿cuáles son las condiciones aceptables del poder? – digo que estas
condiciones aceptables para el ejercicio del poder no pueden ser
definidas a priori. Ellas son siempre el resultado de relaciones de
fuerza dentro de una sociedad. Y en tal situación sucede que un cierto
desequilibrio en las relaciones de poder es, en efecto, tolerado por un periodo
de tiempo por aquellas víctimas que están en una posición más desfavorable.
Esto no quiere decir que semejante situación sea aceptable. Ellos son
conscientes de esto desde el primer momento, de modo que después de pocos días,
años, siglos, las personas siempre terminan resistiéndose y ese viejo
compromiso ya no funciona. Eso es. Pero no se puede dar una fórmula definitiva
para el ejercicio óptimo del poder.
¿Quiere decir que algo
se cristaliza en las relaciones de poder entre las personas y que se vuelve
intolerable después de un tiempo?
Claro, a pesar de que
a veces sucede de inmediato. Las relaciones de poder, tal como se expresan en
una determinada sociedad, no son sino la cristalización de una relación de
fuerzas. Y no hay ninguna razón para que estas cristalizaciones de las
relaciones de fuerza deban ser formuladas como una teoría ideal de dichas relaciones.
Dios sabe que no soy
un estructuralista o un lingüista o algo por el estilo, pero, verás, es casi
como si un filólogo quisiera decir “bien, así es como el lenguaje debe ser
hablado, así es como el inglés o francés debe ser hablado”. ¡Pero no! Uno puede
describir de qué manera un lenguaje es hablado en un determinado momento, uno
puede decir lo que es comprensible y lo que es inaceptable, incomprensible. Y
es todo lo que uno puede decir. Por otro lado, sin embargo, esto no significa
que este tipo de trabajo en relación al lenguaje no permita innovaciones.
Es una posición que se
rehúsa a hablar en términos positivos, excepto para el momento presente.
Desde el momento en
que uno concibe el poder como un ensamble de relaciones de fuerza, no puede
haber ninguna definición programática de un estado óptimo de fuerzas, a menos,
claro, que uno fije posiciones al decir “quiero que el blanco ario, de raza
pura tome el poder y lo ejerza”, o incluso, “quiero que el proletariado ejerza
el poder y quiero que lo haga de manera absoluta”. En ese momento sí se ha
establecido un programa para la construcción del poder.
¿Es intrínseco a la
existencia humana que su organización se transforme en una forma represiva de
poder?
Sí. Por supuesto. Tan
pronto como haya personas que se encuentren en una posición – dentro del
sistema de relaciones de poder – donde puedan actuar sobre otros y determinar
la vida y el comportamiento de éstos, pues bien, la vida de esas otras personas
no será del todo libre. Como resultado, dependiendo del umbral de tolerancia y
de un gran número de variables, la situación será más o menos aceptada, pero
nunca completamente. Siempre habrá personas que se rebelen, que se resistan.
Permítame poner otro
ejemplo. Si un niño quiere rayar las murallas de una casa, ¿sería represivo
impedir que lo haga? ¿En qué punto uno dice “¡Basta!”?
[…] Si acepto la idea
que frecuentemente se tiene del poder – vale decir, que es algo horrible y
represivo para el individuo – es evidente que evitar que un niño raye las
murallas sería una tiranía insoportable. Pero eso no es el poder: Yo digo que
el poder es una relación. Una relación en la que uno guía el comportamiento de
los otros. Y no hay ninguna razón para decir que la manera de guiar el
comportamiento de los otros no puede tener, en última instancia, un resultado
positivo, valioso, interesante, etc. Si yo tengo un hijo, te aseguro que no
rayaría en las murallas; y si lo hiciera, sería contra mi voluntad. ¡Incluso el
solo pensarlo!
Es complicado…a veces
uno tiene que cuestionar constantemente.
¡Sí, sí! ¡Así es! Un
ejercicio de poder nunca debe ser algo evidente. No significa que porque seas
el padre tienes derecho a golpear a tu hijo. A menudo, incluso, no castigarlo
es también una manera de moldear su comportamiento. Este es un dominio de
relaciones bastante complejo que exige una reflexión constante. Y cuando uno
piensa en el cuidado con que los sistemas semióticos han sido analizados en
nuestra sociedad, para develar su valor significante [valeur
signifiante], ha existido un relativo descuido de los sistemas para el
ejercicio del poder. No se le ha dado la suficiente atención a este complejo
ensamble de conexiones.
Su postura escapa
continuamente de la teorización. Tiene que rehacerse una y otra vez.
Es una práctica
teórica, si tú quieres. No es una teoría sino más bien una manera de teorizar
la práctica. […] Como mi posición aún no ha sido esclarecida del todo, a veces
la gente piensa que soy una suerte de anarquista radical que tiene un profundo
odio hacia el poder. ¡No! Lo que trato de hacer es abordar este fenómeno
tremendamente importante y confuso que es el ejercicio del poder en nuestra
sociedad, con la mayor reflexión y prudencia. Prudencia en mi análisis, en los
postulados morales y teóricos que empleo. Intento averiguar qué está en juego.
Pero cuestionando las relaciones de poder de la manera más escrupulosa y atenta
posible, examinando todos los ámbitos de su ejercicio, que no es lo mismo que
construir una mitología del poder como si fuera la bestia del apocalipsis.
¿Hay temas positivos
en su concepto sobre lo que es bueno? En la práctica, ¿cuáles son los elementos
morales en los que basa sus acciones?
Ya te los dije:
negación, curiosidad e innovación.
Pero, ¿no son todas
ellas negativas en cuanto al contenido?
La única ética que
puedes tener con respecto al ejercicio del poder, es la libertad de los otros.
Yo no le digo a la gente “hagan el amor de esta manera, tengan hijos, vayan a
trabajar”.
Debo admitir que estoy
un tanto perdido al no tener puntos de orientación en su mundo, hay demasiada
apertura.
Escucha, escucha… ¡No
es tan difícil! No soy un profeta; no soy un organizador; no quiero decirle a
la gente qué debe hacer. No voy a decirles “¡esto es bueno para ti, esto no!”.
Intento analizar una
situación real en sus diversas complejidades, con el propósito de permitir la
negación, la curiosidad y la innovación.
Y con respecto a su
vida personal, eso ya es distinto…
¡Pero a nadie le
incumbe!
Pienso que en el fondo
de todo esto hay un malentendido sobre la función de la filosofía, del
intelectual, del conocimiento en general: y es que les concierne a ellos
decirnos qué es bueno.
¡Pues no! ¡No, no, no!
No es responsabilidad de ellos. Ellos ya son bastante propensos a interpretar
ese papel. Por dos mil años han estado diciéndonos qué es bueno, con todas las
consecuencias catastróficas que eso ha generado.
Hay un juego terrible
aquí, un juego que oculta una trampa en la que los intelectuales tienden a
decir lo que es bueno, y las personas no encuentran nada mejor que les digan lo
que es bueno, cuando sería mejor que empezaran a gritar “¡esto es malo!”
Pues bien, cambiemos
el juego. Digamos que los intelectuales ya no tendrán el rol de decir lo que es
bueno. Por tanto, dependerá de las propias personas, basando su juicio en los
múltiples análisis de realidad que se les ofrezcan, trabajar o comportarse
espontáneamente, de manera que puedan definir por sí mismos qué es bueno para
ellos.
Lo bueno a veces surge
a través de la innovación. Lo bueno no existe como tal en un cielo atemporal
con personas que serían como los Astrólogos del Bien, cuyo trabajo es
determinar cuál es la naturaleza favorable de las estrellas. Lo bueno es
definido por nosotros, se practica, se inventa. Y es un trabajo en conjunto.
¿Está más claro ahora?
* Francisco Larrabe es
un lector y traductor aficionado. Ha traducido mas de una docena de textos en
filosofía y sociología, incluyendo otra entrevista a Foucault que está
publicada en:biopolitica.unsw.edu.au/sites/all/files/publication_related_files/michel_foucault_entrevista_inedita_del_3_de_abril_de_1978.pdf …
Esta traducción se
reproduce con la autorización de Michael Bess, otorgada el 2 de octubre, 2016.
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