jueves, 3 de septiembre de 2020

Autocuidado / Cuidar al que cuida

Les comparto herramientas con las que aprendí a regular y prevenir el estrés y burn out (curso Htal. Tobar Garcia)

domingo, 9 de agosto de 2020

LO SIMBÓLICO, LO IMAGINARIO Y LO REAL (versión crítica) Jacques Lacan

¿Qué es esta experiencia singular entre todas, que va a aportar en esos sujetos transformaciones tan profundas? ¿Y qué son éstas? ¿Cuál es su resorte? (...) esta experiencia que sucede enteramente en palabras, y en cierta forma, en el fondo, tiene mucha razón, puesto que, en efecto, ella anda, y que, para explicarla, parecería que ante todo no tuviéramos más que demostrar el movimiento andando. Y ya “hablar” es introducirse en el asunto {sujet} de la experiencia analítica. Es ahí, en efecto, que conviene proceder y saber; ante todo, plantear la cuestión: “¿Qué es la palabra?”, es decir, ¿el “símbolo”? (...) “¿Qué es esta experiencia de la palabra?”, y, para decirlo todo, plantear al mismo tiempo la cuestión de la experiencia analítica, la cuestión de la esencia y del intercambio de la palabra. Partamos de la experiencia, tal como ante todo nos es presentada en las primeras teorías del análisis: ¿qué es este “neurótico” con quien tenemos que vérnoslas por la experiencia analítica? ¿Qué va a suceder en la experiencia analítica? ¿Y ese pasaje de lo conciente a lo inconsciente? ¿Y cuáles son las fuerzas que dan a ese equilibrio cierta existencia? Nosotros lo llamamos el principio del placer (...) diremos con el Sr. de Saussure que “el sujeto alucina su mundo”, es decir que sus ilusiones o sus satisfacciones ilusorias no podrían ser de cualquier orden. Va a hacerles seguir otro orden, evidentemente, que las de sus satisfacciones, las que encuentran su objeto en lo real puro y simple. Nunca un síntoma ha apaciguado el hambre o la sed de un modo durable, fuera de la absorción de alimentos que los satisfacen. (...) La reversibilidad misma de los trastornos neuróticos implica que la economía de las satisfacciones que estaban allí implicadas fuesen de otro orden (...) Esto define la categoría conceptual que define este tipo de objetos. Es justamente la que estoy calificando: “lo imaginario”- El término “libido” es una noción que no hace más que expresar esta noción de reversibilidad que implica la de equivalencia, de cierto metabolismo de las imágenes; para poder pensar esta transformación, es preciso un término energético, para lo cual ha servido el término de “libido”. Se trata, desde luego, de algo complejo. Cuando yo digo “satisfacción imaginaria”, esto no es evidentemente el simple hecho de que Demetrios se haya satisfecho por el hecho de haber soñado que poseía a la sacerdotisa cortesana... aunque este caso no es más que un caso particular en el conjunto... (...) Lo que se llama en el animal un comportamiento simbólico es, a saber, que, cuando uno de esos segmentos desplazados adquiere un valor socializado, sirve al grupo animal de referencia para determinado comportamiento colectivo.Así, planteamos que un comportamiento puede ser imaginario cuando su orientación hacia imágenes y su propio valor de imagen para otro sujeto lo vuelven susceptible de desplazamiento fuera del ciclo que asegura la satisfacción de una necesidad natural. (...) Por eso entiendo que aquí, el fantasma en juego, el elemento imaginario, no tiene estrictamente más que un valor simbólico que no tenemos que apreciar y comprender más que en función del momento del análisis en que va a insertarse. En efecto, incluso si el sujeto retiene su confesión, ese fantasma surge, y su frecuencia muestra suficientemente que surge en un momento del diálogo analítico. Está hecho para expresarse, para ser dicho, para simbolizar algo, y algo que tiene un sentido muy diferente, según el momento mismo del diálogo. Entonces, ¿qué quiere decir esto? Que no basta que un fenómeno represente un desplazamiento, dicho de otro modo, que se inscriba en los fenómenos imaginarios, para ser un fenómeno analizable, por una parte, y que para que lo sea, es preciso que represente otra cosa que él mismo, si puedo decir. (...) Es precisamente así que hay que entender lo simbólico del que se trata en el intercambio analítico, a saber, que lo que encontramos, y aquello de lo que hablamos, es lo que encontramos y volvemos a encontrar sin cesar, y que Freud ha manifestado como siendo su realidad esencial, sea que se trate de síntomas reales, actos fallidos, y lo que sea que se inscriba; se trata todavía y siempre de símbolos, y de símbolos incluso muy específicamente organizados en el lenguaje, por lo tanto funcionando a partir de ese equivalente *de la articulación*21 del significante y del significado: la estructura misma del lenguaje. (...) pero nunca un equivalente unívoco, al contrario, es siempre plurívoco, superpuesto, sobredeterminado, y, para decir todo, muy exactamente construido a la manera con que las imágenes están construidas en los sueños, como representando una concurrencia, una superposición de símbolos, tan compleja como lo es una frase poética, que vale a la vez por su tono, su estructura, sus retruécanos (...) Ustedes ven ahí mejor lo que distingue el símbolo del signo, a saber la función interhumana del símbolo. Quiero decir algo que nace con el lenguaje *y*24 que hace que después de que el vocablo {mot} (y es para eso que sirve el vocablo) ha sido verdaderamente palabra {parole} pronunciada, los dos partenaires son otra cosa que antes (...) y que no son otra cosa que cierta manera de hacerse reconocer, lo que justificaría Mallarmé diciendo que el lenguaje era “comparable a esa moneda borrada que nos pasamos de mano en mano en silencio” (...) Al fin de cuentas, la noción que tenemos del neurótico es que en sus síntomas mismos, hay una “palabra amordazada” en la que se expresa cierto número, digamos de “transgresiones a cierto orden”, que, por sí mismas, claman al cielo el orden negativo en el que ellas se han inscripto. A falta de realizar26 el orden del símbolo de un modo vivo, el sujeto realiza unas imágenes desordenadas en las que ellas son sus sustitutos. Y, desde luego, es eso lo que ante todo y desde el vamos va a interponerse a toda relación simbólica verdadera. (...) La palabra, se los he mostrado de una forma abreviada, juega ese papel esencial de mediación. De mediación, es decir de algo que cambia a los dos partenaires en presencia, a partir del momento en que ha sido realizado. (...) Y si ustedes leen (no es un libro que merezca todas las recomendaciones, pero es bastante expresivo y particularmente manejable y excelente como introducción para aquellos que tienen necesidad de ser introducidos), el libro de Leenhardt, Do Kamo, verán allí que entre los canacos se produce algo bastante particular en el plano semántico, a saber, que el término “palabra” {parole} significa algo que va mucho más allá de lo que nosotros llamamos así. Es también una acción. Y por otra parte, también entre nosotros “palabra dada” es también una forma de acto. Pero es también alguna vez un objeto, ... vemos que no solamente constituye esa mediación, sino que también constituye la realidad misma. (...) Y de lo que se trata no es del condicionamiento de un fenómeno, sino que de lo que se trata en los síntomas es de la relación del síntoma con el sistema entero del lenguaje. Es decir, el sistema de las significaciones de las relaciones interhumanas como tales. Creo que el resorte de lo que acabo de decirles es esto: ¿qué es lo que constatamos, y en qué es que el análisis recorta muy exactamente esas observaciones y nos muestra hasta en el detalle su alcance y su presencia? (...) lo que nos muestra el análisis y lo que da su valor a ese hecho afirmado por la doctrina y demostrado por la experiencia de que nada finalmente se interpreta, pues es de eso que se trata, sino por intermedio de la realización edípica. Esto es lo que eso quiere decir. Esto quiere decir que toda relación de dos está siempre más o menos marcada por el estilo de lo imaginario; y que para que una relación tome su valor simbólico, es preciso que haya allí la mediación de un tercer personaje que realice, por relación al sujeto, el elemento trascendente gracias al cual su relación con el objeto puede ser sostenida a cierta distancia... *Entre la relación imaginaria y la relación simbólica, hay toda la distancia que hay en la culpabilidad.*36 Es por eso, la experiencia se los muestra, que la culpabilidad es siempre preferible a la angustia. La angustia en sí misma está, en adelante, lo sabemos por los progresos de la doctrina y de la teoría de Freud, está siempre ligada a una pérdida, es decir a una transformación del yo, es decir a una relación de dos a punto de desvanecerse y a la cual debe suceder algo distinto que el sujeto no puede abordar sin cierto vértigo. Eso es el registro y la naturaleza de la angustia. Desde que se introduce el tercero, y {...} que entra en la relación narcisista, introduce la posibilidad de una mediación real, esencialmente por intermedio del personaje que, por relación al sujeto, representa un personaje trascendente, dicho de otro modo, una imagen de dominio {maîtrise} por intermedio de la cual su deseo y su cumplimiento pueden realizarse simbólicamente. En ese momento, interviene otro registro, que es justamente el que llamamos: o el de la ley, o el de la culpabilidad, según el registro en el cual es vivido. (...) rS — rI — iI — iR — iS — sS — sI — sR — rR — rS. rS: realizar el símbolo. rS: esto, es la posición de partida. El analista es un personaje simbólico como tal. rI: después, ahí tenemos: la realización de la imagen. Es decir, la instauración más o menos narcisista en la que el sujeto entra en cierta conducta que es justamente analizada como resistencia. ¿Esto en razón de qué? De cierta relación iI. imaginación — iI: —————— imagen iR: que es la continuación de la transformación I se ha transformado en R. Después, ¿qué sucede? Si el desenlace es bueno, si el sujeto no tiene todas las disposiciones para ser psicótico (caso en el cual queda en el estadio iR), pasa a: iS: la imaginación del símbolo. Por ejemplo: el sueño. El sueño es una imagen simbolizada. Aquí interviene: sS: que permite la inversión. Que es la simbolización de la imagen. Dicho de otro modo, lo que se llama “la interpretación”. *Esto únicamente después del franqueamiento de la fase imaginaria, que engloba aproximadamente: rI — iI — iR — iS — comienza *entonces* la elucidación del síntoma por medio de la interpretación sS ― sI sR: que es, en suma, la meta de toda salud, que no es (como se cree) adaptarse a un real más o menos bien definido, o bien organizado, sino hacer reconocer su propia realidad, dicho de otro modo, su propio deseo. Como muchas veces lo he subrayado, hacerlo reconocer por sus semejantes, es decir, simbolizarlo. En ese momento, encontramos: — rR Lo que nos permite llegar finalmente al: — rS Es decir, muy exactamente, a aquello de lo que hemos partido. No puede ser de otro modo, pues si el *análisis* es humanamente válido, eso no puede ser más que circular. Y un análisis puede comprender varias veces este ciclo. (...) Lo real es, o la totalidad, o el instante desvanecido... En la experiencia analítica, para el sujeto, es siempre el choque con algo, por ejemplo: el silencio del analista. (...) Un ser completamente enjaulado en la realidad, como el animal, no tiene de ello ninguna especie de idea. Esos son justamente unos puntos donde el símbolo constituye la realidad humana, donde crea esta dimensión humana sobre la cual Freud insiste en todas partes, cuando dice que el neurótico obsesivo vive siempre en el registro de lo que comporta al máximo elementos de incertidumbre, de lo que él designa como: “la duración de la vida...”, “la paternidad...”. Todo lo que no tiene evidencia sensible. Todo lo que en la realidad humana es construido está construido primitivamente por ciertas relaciones simbólicas que después pueden encontrar su confirmación en la realidad. El padre es efectivamente el genitor. Pero antes que lo sepamos de fuente cierta, el nombre del padre crea la función del padre. ... Lo que es notable es que la categoría de los símbolos, de los símbolos simbolizantes, son todos de este registro, a saber que comportan, por medio de la creación de los símbolos, la introducción de una realidad nueva en la realidad animal.

Interesante insight Alfredo Eidelsztein en "taller de análisis de casos" (en línea)

 

martes, 21 de abril de 2020

Estado del arte: Jaques Derrida por Darío Sztajnszrajber

Psicoterapia deconstructivista: Introducción

En este blog publico la mayoría de los escritos que realizo acerca de los temas que me interesan como profesional de la psicología y otros temas que me llaman la atención. En general estos temas los enfoco en el cuidado personal, la salud mental, y en los procesos y herramientas, tanto teóricas como prácticas para que ustedes logren transformar lo que puedan en sus vidas y también para eso brindo mi servicio de atención psicológica; psicoterapia deconstructivista, para facilitar una salida creativa a los conflictos.

Facilito, a través de los procesos terapéuticos, que seas protagonista de tu vida actualizando y creando tu propio bienestar. Ya sea que para eso tengamos que adentrar a "un mundo de dificultades y enredos" para desandar y deconstruir lo que te produce malestar e incompatibilidad en tu vida, ya sea que tengamos que disolver para seguir hacia una felicidad subjetiva.

Mi hipótesis de trabajo, se basa en la idea de que existen y preexisten muchas ideas que componen tus esquemas, que han sido impuestos y que definen tu forma de ver las cosas. Es decir, que tu visión y perspectiva sobre como "son las cosas", fueron previamente determinadas e impuestas, sin tu consentimiento.
Y por ende, con muchas de estas ideas no estarás de acuerdo y te resultan incompatibles con tu forma de ver el mundo y de pensarte en él.  Lo que se manifiesta en tu vida como conflictos internos y/o conflictos, es decir con vos mismo, o interpersonales, con los otros.

El trabajo psicoterapéutico esta enfocado en abordar los conflictos, de una manera deconstructiva; es decir, desestabilizando las ideas impuestas, disolviendo la idea de que te manejes en tu vida en función de una perspectiva única y además impuesta, no solamente deconstruyendo esta idea, sino desandando las ideas y/o creencias que conforman tus visiones y esquemas a partir de los cuales te manejas en el mundo, en tu ambiente, en tus vínculos pero también a partir de los cuales no expresas todas las otras posibilidades y formas de ser, la potencia que sos. Es decir, la terapia deconstructivista se enfoca en evidenciar  las otras perspectivas posibles, aparte de la perspectiva impuesta a partir de la cual te manejas.
No hay una verdad. Por lo tanto hay más allá de lo que se instala como verdad y verdadero otras perspectivas, otras posibilidades de ser, otras formas de desenvolverte que son creadas desde tu propia elección, desde tu propio discernimiento y creación. La psicoterapia deconstructivista facilita dicha proceso.

Por lo tanto las ideas que se han impuesto a través del ejercicio del poder y se presentan en tu vida como incuestionables y que expresan conflictos internos en tu vida, son ideas que se instalan como seguras, que no sabemos el origen pero que se presentan como naturalizadas e implican acciones que también se naturalizan, aunque representen una incoherencia en tu vida cotidiana.
Un abordaje para estos conflictos, es la psicoterapia deconstructiva ya que todo concepto supone una política previa de construcción.
Flavia.







Ilustración: #trasvorder









viernes, 17 de abril de 2020

Barras de acceso a la consciencia



Elijo este collage que realizó #Trasvorder para contarles y mostrarles de alguna artística forma lo que sucede al correr las barras, es decir al recibir una sesión de "Access Bars".
Que es similar a lo que sucede cuando también, las doy.

En estas sesiones se mueve energía, energía estancada en tu cuerpo. Esta energía sometida a la repetición se estanca y te vuelve a estancar.

Este proceso energético ayuda para obtener claridad y generarte una sensación de fluidez y liberación, justamente de lo que te limita en tu vida.


A través de este proceso llegaras a sentir liviandad y posiblemente te ayudará a prepararte para un cambio, y porque no, para la transformación que necesitas-


Este tipo de procesos, puede realizarse de forma única o en secuencias, y a la vez como complemento de una psicoterapia deconstructiva.


Las psicoterapia deconstructiva que brindo tiene como fin, lograr desmontar una estructura conceptual que limita tu vida, para poder dar lugar a un sistema de vida basado en la autogeneración conceptual.

Es un proceso que logra transformar, plasmar tu punto de vista en tu vida, te ayuda a resolver situaciones desde tu propia creación,

tu capacidad de autoproducirte y automantenerte, tambien de autorenovarte.

No solo se trata de autoconocimiento!, hay mucho mas allá.

Animate a deconstruirte, está en vos!

:)

Si querés podemos mantener una sesión por video llamada.
Consultame sobre tu situación por mail:
lic.flaviabelmonte@gmail.com

martes, 20 de noviembre de 2018

Psicopedagogía


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Desarrollo psicológico de un bebé
            En principio un bebé de un año de vida, se encuentra en plena construcción y desarrollo del psiquismo, en esta etapa son fundamentales la protección del mismo[1]
            Un bebe de un año se encuentra incorporándose a un mundo que entiende lo que le pasa, se ocupa de sus necesidades, lo calma; lo que se denomina; entorno seguro y confiable. En función a estas experiencias empieza a gestarse en él la confianza básica: esa callada certeza interna de la disponibilidad de su mamá.
            “Sabe” que sus necesidades van a ser reconocidas, interpretadas y atendidas Y también que hay alguien que puede sostenerlo, contenerlo, ayudarlo a recuperar el equilibrio o la calma cuando lo pierde, que sacia su hambre, que lo abriga o lo desabriga. Así será como el niño en el tiempo aprenderá a autoregularse. A partir de este circulo virtuoso llamado apego seguro(John Bowlby).
            También es fundamental establecerlo para constituir un rol de madre segura y confiable. Muy distinto es cuando se establece un rol contrario, donde el bebe se angustia, llora desconsoladamente y no se encuentra la madre quien puede regularlo, así se establecen experiencias de “despertar” a un mundo de ansiedad y llanto o desolado, estableciendo círculos viciosos de ansiedad e inseguridad.
            Es fundamental en esta etapa la disponibilidad incondicional de la madre para que el bebé logre internalizar una madre que lo cuida, que sabe lo que le pasa y que acude a él para regularlo.  Una madre que al ser internalizada podrá hablar desde adentro gestando la base para futuros vínculos seguros. Estas experiencias “suficientemente buenas” en su estilo de confianza y de apego teñirá la vida del bebé y sus relaciones (Maritchu Seitún).

            Asimismo en esta etapa se esta gestando el reconocimiento a la madre, el bebé se angustia porque ya puede reconocer a la madre y se da cuenta cuando ella se va, en ese momento cree que la pierde y llora. En sus primeros meses de vida el bebé ya era capaz de “saber” intuitivamente y se calmaba mejor y mas rápido en los brazos de la madre que en otros, reconociendo su olor, su forma particular de hablarlo pero alrededor del año todos esos datos se organizan en su interior como “la persona que atiende y calma mis ansiedades” y se angustia o se enoja cuando la pierde de vista, la consciencia de ausencia de la madre “lo abruma”, por lo que requiere de su presencia. A medida que madure su sistema motriz será el mismo quien se aleje de la madre, pudiendo desandar ese camino en cuanto le hace falta, asimismo cuando madure su habla y lenguaje podría convocarla con el mismo.
            El bebé esta constituyendo “la madre internaliizada”, si bien puede alejarse, y que ella hable sin verla, por ejemplo, confirmando mutuamente su existencia , en un  momento el bebé necesita de nuevo verla y tocarla, sino llorará para reclamar su presencia.
            Durante ratos cada vez mas largos podrá estar lejos de la mamá y le bastará llamarla y que ella le responda, el bebé es el que se va alejando de su mamá que esta ahí disponible. Esta confianza en la presencia de la mamá le permite alejarse y también interesarse por otras cosas, personas y por el mundo en general.
            Esto tiene enormes consecuencias en el modo en el que se relacionara con otras personas cuando vaya creciendo, repitiendo lo que ocurrió con su mamá. También influirá en su interés en conocer y descubrir el mundo, ya que si no la siente ahí, segura, presente, disponible, encandilada con él, es difícil que mire mas allá de su mama. Y en cambio, probablemente se pase el tiempo buscándola o viva con miedo a perderla, o se defienda de la ansiedad que esto le produce desinteresándose de ella y / o del entorno.
Y los bebes crecen con avances y retrocesos, basta con tolerar las regresiones y respetar su propio y ritmo personal. Es importante que la transición de manos de la mama a quien lo cuide sea gradual y respete los tiempos y necesidades del bebe, y que la mama también logre dejar a su bebe confiada y tranquila.
            El largo proceso de separación- individuación (Margaret Mahler) incluye dos aspectos distintos: la consciencia del niño de ser una persona separada de la madre y la adquisición de una individualidad distinta y única.
            Aunque comienza cuando el bebe tiene pocos meses irrumpe con mucha intensidad a los dos años cuando de golpe comprende que él y su mamá no son una sola sino dos personas separadas y que ella esta fuera de él. (Maritchu Seitún)
            Por el mismo motivo de reconocerse separado de la madre, aparecen los miedos, surgen ante la comprensión de que mamá no esta ahí para protegerlo. En la medida en que se vaya sintiendo fuerte y capaz, en que el mundo le resulte menos amenazante y terrorífico, ira menos transformándose en “tirano” para olvidarse por un rato de lo chiquito, solo y asustado que se siente a veces.
            Este proceso lleva alrededor de un año comienza a los dos y finaliza alrededor de los tres: aceptan con dolor que no son “su majestad el bebe” sino simples integrantes de la familia humana.
            También de los dos a tres años, continúan los aprendizajes que llevan a la autonomía: controlan esfínteres, pasan de cuna a cama, dejan chupete y mamadera, comen solos, es mucho lo que tienen que aprender y lo que tienen que dejar, es importante darles tiempo y elaborar cada cambio. A los tres a parece el juego dramático, las representaciones y elaboran situaciones que antes les angustiaba.
            Después de un tiempo, cerca de los 4 años, al lograr la imagen internalizada aparece lo que los psicopedagogos llaman constancia objetal, que les permite evocar a la madre y dejarla ir. Aprenden por identificación, se consolida una parte de la permanencia de objetos y cosas.
            El tiempo que a los bebes les lleva constituir la noción de objeto permanente y elaborar la presencia de la madre en su ausencia, esta regido por la angustia entonces es importante que la que vuelva sea la madre.

Medio ambiente y relaciones
            Es fundamental que el entorno sea saludable, calmo, y fundado en buenos tratos, es decir con un intercambio positivo. En tanto el entorno del bebe se vaya estableciendo con pautas de intercambio hostil, acentuara la inseguridad, crisis emocionales y estrés infantil.
            Si bien la separación es de una pareja conyugal, la pareja de madre y padre sigue unida por el bebe por ende es menester restablecer el manejo de la misma para que no invadan el entorno del niño las emociones negativas. (Maritchu Seitún) Para continuar con esto, es importante que las visitas se establezcan en relación a las posibilidades emocionales y disposición emocional del bebé.
            Fundamental para la salud psíquica y física poder establecer reglas mínimas de trato, cuidado, que sean comunes, para el momento presente y el futuro, ya que niños y niñas atravesarán otras etapas, por ende la comunicación e intercambio positivo es de suma importancia, pensar en lo que es bueno y el interés superior para niñes que se encuentren atravesando esta situación, crear la base para posible acercamiento entre posiciones y el acercamiento a criar un hijo confiado, seguro y con fortalezas yoicas.
            Es importante que un padre construya el vínculo con su hijo en presencia pero esto no puede ser a costa de alejarlo de su principal figura de apego (madre).Teniendo en cuenta que en determinadas etapas dicho alejamiento, y la forma en como se transite esto, podría generar consecuencias negativas en el desarrollo psíquico emocional y cognitivo de un niño o niña, es de suma importancia que en cada uno de estos cambios se encuentren lo suficientemente contenidos y seguros para superarla exitosamente.
            Los bebes sufren más la ausencia de la figura principal de apego que los niños  y no pueden demostrarlo, no tienen vías adecuadas de expresión o de elaboración, también es importante que se realice el menor cambio posible en el ambiente, que se queden en su casa y que duerman en su cuna ya que los bebes aun no cuentan con las herramientas suficientes para entender las cuestiones de tiempo y espacio.

            La significación del entorno como anteriormente he dicho tiene gran relevancia sobre la determinación y en relación con otras estructuras y efecto sobre la constitución subjetiva del niño. Por ende, es necesario establecer un entorno que promueva la salud e integridad de la familia del niño, establecer medidas restaurativas para lograr una comunicación asertiva, con el fin de proteger al niño moral y psicológicamente en su entorno.

Lactancia materna
            La OMS y UNICEF recomiendan la lactancia materna exclusiva durante seis meses y el mantenimiento de la lactancia materna hasta los 2 años o más. 








[1] Es importante distinguir, los términos protección de sobreprotección, hablar de protección es tener en cuenta y respetar los tiempos y los ritmos que cada bebe necesita para tramitar sus emociones que estaba en pleno proceso de construcción. Sin embargo la sobreprotección impide que todas estas emociones sean transitadas exclusivamente por el bebe. Por lo que no se puede hablar de sobreprotección, ya que la misma alude al concepto de “hacer por”, en esta etapa es fundamental el ayudar a hacer y el sostén para que el niño crezca en autonomía en futuras etapas.



Por primera vez en castellano, la entrevista a Michel Foucault: El poder, los valores morales y el Intelectual.


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La revista De Filosofía tiene el gusto de presentar por primera vez al mundo hispanoparlante esta entrevista realizada a Michel Foucault en 1980 llamada “El poder, los valores morales y el Intelectual.”
Extraído del diario History of the Present Nº 4 (Primavera de 1988), 1-2,11-13.
Entrevistador: Michael Bess
Traducción: Francisco Larrabe *


Esta entrevista se realizó el 3 de noviembre de 1980 por Michael Bess, estudiante graduado del Departamento de Historia en la Universidad de California, Berkeley. Foucault se encontraba en Berkeley para ofrecer las conferencias Howison (“Subjetivación y verdad”) los días 20-21 de octubre de 1980. Extractos de la entrevista aparecieron en un artículo escrito por el propio Bess y publicado el 10 de noviembre de 1980 en el diario estudiantil Daily Californian, de dicha universidad. La entrevista se desarrolló en francés y fue traducida por el propio Michael Bess.
Hace un momento usted me contaba que es moralista…
En cierto sentido lo soy, en la medida en que creo que uno de los propósitos, uno de los sentidos de la existencia humana – la fuente de su libertad – es no aceptar nunca nada como definitivo, intocable, obvio o inmóvil. No se debería aceptar que ningún aspecto de la realidad se convierta en ley definitiva y anti humana para nosotros.
Sin embargo, necesitamos aferrarnos, incluso de manera provisoria.
Sí, es cierto. Esto no significa que uno deba vivir en una discontinuidad indefinida. A lo que me refiero es que uno debe considerar todos los puntos de fijación, de inmovilización, como si fuesen elementos tácticos, estratégicos; como parte de un esfuerzo por devolver las cosas a su movilidad original, a su apertura al cambio.
Te mencionaba anteriormente los tres elementos de mi moral. Estos son (1) la negación a aceptar como evidente las cosas que se nos proponen; (2) la necesidad de analizar y conocer, dado que no podemos llevar a cabo nada sin la reflexión y el entendimiento – de ahí el principio de curiosidad; y (3) el principio de innovación: buscar en nuestras reflexiones aquellas cosas que nunca han sido pensadas o imaginadas. En resumen: negación, curiosidad, innovación.
Me parece que el concepto que tiene la filosofía moderna respecto del sujeto supone estos tres principios. Me refiero a que la diferencia entre sujeto y objeto es precisamente que el sujeto es capaz de negarse, de generar innovación. Por tanto, ¿su trabajo ataca la tendencia a cristalizar esta noción de sujeto?
Lo que estaba explicando era el campo de valores dentro del cual sitúo mi trabajo. Me preguntaste antes si yo era un nihilista que rechaza la moralidad. Te respondí que no. También me estuviste preguntando “por qué hace el trabajo que hace”
Estos son los valores que propongo. Pienso que la teoría moderna del sujeto, la filosofía moderna del sujeto, muy bien podría ser capaz de otorgar al sujeto una capacidad para la innovación, etc., pero que, sin embargo, en la actualidad la filosofía moderna sólo lo hace en un nivel teórico. En la realidad no es capaz de traducir en una práctica estos diferentes valores que estoy tratando de elaborar en mi propio trabajo.
¿El poder puede ser abierto y fluido, o es intrínsecamente represivo?
El poder no debe ser entendido como un sistema opresivo que somete desde la altura a los individuos, castigándolos con prohibiciones sobre esto o aquello. El poder es un conjunto de relaciones. ¿Qué significa ejercer el poder? No significa tomar esta grabadora y arrojarla contra el suelo. Tengo las capacidades para hacerlo, tanto material como física y anímica. Sin embargo, si la azoto contra el suelo con el propósito de hacerte enojar o que no puedas reproducir lo que he dicho, o presionarte de modo que te comportarás de tal o cual manera o para intimidarte; pues bien, lo que he hecho al moldear tu comportamiento mediante ciertos medios, eso es poder.
Esto quiere decir que el poder es una relación entre dos personas, una relación que no está en el mismo orden de la comunicación (incluso si estás obligado a servirme como instrumento de comunicación). No es lo mismo que decirte “el clima está agradable” o “nací en tal o cual día”.
Ejerzo poder sobre ti: influyo en tu comportamiento o intento hacerlo. Intento guiarlo, conducirlo. Y la manera más sencilla es, obviamente, tomándote de la mano y obligarte a que vayas a donde quiero. Ese es el caso límite, el grado cero del poder. Y es precisamente en ese momento en que el poder deja de serlo y se convierte en simple fuerza física. Por el contrario, si uso mi edad, mi posición social, el conocimiento que pueda tener sobre determinado tema para hacer que te comportes de un modo particular – es decir, no te estoy forzando a algo sino que te estoy dejando completamente libre – ahí es cuando empiezo a ejercer poder. Está claro que no debemos definir el poder como un acto violento y opresor que reprime a los individuos forzándolos a hacer algo o evitando que hagan algo distinto. Sino que el poder tiene lugar cuando existe una relación entre dos sujetos libres y esta relación es desigual, de modo que uno puede actuar sobre el otro, y ese otro es guiado o permite que lo guíen.
Por tanto, el poder no siempre es represivo. Puede tomar varias formas. Y es posible tener relaciones de poder que son abiertas.
¿Son relaciones equitativas?
Nunca son equitativas porque la relación de poder es desigual. Pero puedes tener sistemas de poder reversibles. Tomemos, por ejemplo, lo que sucede en una relación erótica – no estoy hablando de una relación amorosa sino simplemente una relación erótica. Pues bien, tienes claro que es un juego de poder y la fuerza física no es necesariamente el elemento más importante aquí. Ambos tienen una cierta manera de actuar en el comportamiento del otro, moldeándolo y determinándolo. Uno de los dos puede usar esta situación de un modo determinado y luego generar el inverso exacto con respecto al otro. Pues bien, ahí tienes una forma específica y pura de poder reversible.
Las relaciones de poder no son en sí mismas formas represivas. Lo que sucede es que en las sociedades, o en la mayoría de ellas, se crean organizaciones para mantener cristalizadas las relaciones de poder, para mantener dichas relaciones en un estado de asimetría, de modo que un cierto número de personas obtienen una ventaja social, económica, política, institucional, etc. Y esto cristaliza la situación. Eso es lo que uno llama poder, en el sentido estricto del término: es un tipo específico de relación de poder que ha sido institucionalizado, cristalizado e inmovilizado para beneficios de algunos y perjuicio de otros.
Pero, ¿son ambas partes de la relación victimas del poder?
¡No del todo! Sería forzar demasiado la idea si decimos que aquellos que ejercen el poder son víctimas. De cierta manera es verdad que pueden quedar atrapados en la trampa, dentro de su propio ejercicio de poder; pero no son tan victimas como los otros. Inténtalo…ya verás [risas].
¿Está alineado con la posición de los marxistas?
No lo sé. Verás, no estoy seguro de saber qué es el marxismo en realidad y no creo que exista como algo abstracto. Para mala o buena suerte de Marx, su doctrina ha sido adoptada casi siempre por organizaciones políticas y es, después de todo, la única teoría cuya existencia siempre ha estado atada a organizaciones sociopolíticas que fueron extraordinariamente fuertes y volátiles, hasta el punto de convertirse en aparatos del Estado.
De manera que cuando mencionas al marxismo, te pregunto a cuál te refieres, ¿el que se enseña en la República Democrática Alemana (marxismo-leninista); el vago, desaliñado y bastardo concepto que usan algunos como George Marchais; o el cuerpo doctrinario que sirve como punto de referencia para algunos historiadores ingleses? En otras palabras, no sé lo que es el marxismo. Intento luchar con los objetos de mi propio análisis, por lo que cuando uso un concepto utilizado tanto por Marx o los marxistas, un concepto útil y tolerable, para mí es indiferente. Siempre me he negado a considerar como factor decidor el estar o no de acuerdo con el marxismo a la hora de negar o aceptar lo que digo. No me podría importar menos.
¿Tiene algunas ideas respecto de un sistema de poder que ordene a la masa de seres humanos en el planeta, un sistema de gobierno que no se convierta en una forma de poder represiva?
Un programa de poder puede tomar tres formas. Por un lado, ¿cómo ejercer un poder que sea efectivo y posible (en esencia, cómo reforzarlo)? O, por otro lado, la postura inversa: ¿cómo anular el poder, qué puntos atacar para derrumbar la cristalización del poder ya existente? Y por último, la postura intermedia: ¿de qué manera limitar las relaciones de poder tan encarnadas y desarrolladas en una sociedad específica?
Pues bien, la primera postura no me interesa: crear un programa de poder que ejerza el poder más que antes. La segunda postura es interesante, pero me complica que se deba considerar esencialmente bajo el propósito de sus objetivos concretos: las luchas que uno desea emprender. Y esto significa, precisamente, que uno no debe hacer de ella una teoría a priori.
En cuanto a la postura intermedia – ¿cuáles son las condiciones aceptables del poder? – digo que estas condiciones aceptables para el ejercicio del poder no pueden ser definidas a priori. Ellas son siempre el resultado de relaciones de fuerza dentro de una sociedad. Y en tal situación sucede que un cierto desequilibrio en las relaciones de poder es, en efecto, tolerado por un periodo de tiempo por aquellas víctimas que están en una posición más desfavorable. Esto no quiere decir que semejante situación sea aceptable. Ellos son conscientes de esto desde el primer momento, de modo que después de pocos días, años, siglos, las personas siempre terminan resistiéndose y ese viejo compromiso ya no funciona. Eso es. Pero no se puede dar una fórmula definitiva para el ejercicio óptimo del poder.
¿Quiere decir que algo se cristaliza en las relaciones de poder entre las personas y que se vuelve intolerable después de un tiempo?
Claro, a pesar de que a veces sucede de inmediato. Las relaciones de poder, tal como se expresan en una determinada sociedad, no son sino la cristalización de una relación de fuerzas. Y no hay ninguna razón para que estas cristalizaciones de las relaciones de fuerza deban ser formuladas como una teoría ideal de dichas relaciones.
Dios sabe que no soy un estructuralista o un lingüista o algo por el estilo, pero, verás, es casi como si un filólogo quisiera decir “bien, así es como el lenguaje debe ser hablado, así es como el inglés o francés debe ser hablado”. ¡Pero no! Uno puede describir de qué manera un lenguaje es hablado en un determinado momento, uno puede decir lo que es comprensible y lo que es inaceptable, incomprensible. Y es todo lo que uno puede decir. Por otro lado, sin embargo, esto no significa que este tipo de trabajo en relación al lenguaje no permita innovaciones.
Es una posición que se rehúsa a hablar en términos positivos, excepto para el momento presente.
Desde el momento en que uno concibe el poder como un ensamble de relaciones de fuerza, no puede haber ninguna definición programática de un estado óptimo de fuerzas, a menos, claro, que uno fije posiciones al decir “quiero que el blanco ario, de raza pura tome el poder y lo ejerza”, o incluso, “quiero que el proletariado ejerza el poder y quiero que lo haga de manera absoluta”. En ese momento sí se ha establecido un programa para la construcción del poder.
¿Es intrínseco a la existencia humana que su organización se transforme en una forma represiva de poder?
Sí. Por supuesto. Tan pronto como haya personas que se encuentren en una posición – dentro del sistema de relaciones de poder – donde puedan actuar sobre otros y determinar la vida y el comportamiento de éstos, pues bien, la vida de esas otras personas no será del todo libre. Como resultado, dependiendo del umbral de tolerancia y de un gran número de variables, la situación será más o menos aceptada, pero nunca completamente. Siempre habrá personas que se rebelen, que se resistan.
Permítame poner otro ejemplo. Si un niño quiere rayar las murallas de una casa, ¿sería represivo impedir que lo haga? ¿En qué punto uno dice “¡Basta!”?
[…] Si acepto la idea que frecuentemente se tiene del poder – vale decir, que es algo horrible y represivo para el individuo – es evidente que evitar que un niño raye las murallas sería una tiranía insoportable. Pero eso no es el poder: Yo digo que el poder es una relación. Una relación en la que uno guía el comportamiento de los otros. Y no hay ninguna razón para decir que la manera de guiar el comportamiento de los otros no puede tener, en última instancia, un resultado positivo, valioso, interesante, etc. Si yo tengo un hijo, te aseguro que no rayaría en las murallas; y si lo hiciera, sería contra mi voluntad. ¡Incluso el solo pensarlo!
Es complicado…a veces uno tiene que cuestionar constantemente.
¡Sí, sí! ¡Así es! Un ejercicio de poder nunca debe ser algo evidente. No significa que porque seas el padre tienes derecho a golpear a tu hijo. A menudo, incluso, no castigarlo es también una manera de moldear su comportamiento. Este es un dominio de relaciones bastante complejo que exige una reflexión constante. Y cuando uno piensa en el cuidado con que los sistemas semióticos han sido analizados en nuestra sociedad, para develar su valor significante [valeur signifiante], ha existido un relativo descuido de los sistemas para el ejercicio del poder. No se le ha dado la suficiente atención a este complejo ensamble de conexiones.
Su postura escapa continuamente de la teorización. Tiene que rehacerse una y otra vez.
Es una práctica teórica, si tú quieres. No es una teoría sino más bien una manera de teorizar la práctica. […] Como mi posición aún no ha sido esclarecida del todo, a veces la gente piensa que soy una suerte de anarquista radical que tiene un profundo odio hacia el poder. ¡No! Lo que trato de hacer es abordar este fenómeno tremendamente importante y confuso que es el ejercicio del poder en nuestra sociedad, con la mayor reflexión y prudencia. Prudencia en mi análisis, en los postulados morales y teóricos que empleo. Intento averiguar qué está en juego. Pero cuestionando las relaciones de poder de la manera más escrupulosa y atenta posible, examinando todos los ámbitos de su ejercicio, que no es lo mismo que construir una mitología del poder como si fuera la bestia del apocalipsis.
¿Hay temas positivos en su concepto sobre lo que es bueno? En la práctica, ¿cuáles son los elementos morales en los que basa sus acciones?
Ya te los dije: negación, curiosidad e innovación.
Pero, ¿no son todas ellas negativas en cuanto al contenido?
La única ética que puedes tener con respecto al ejercicio del poder, es la libertad de los otros. Yo no le digo a la gente “hagan el amor de esta manera, tengan hijos, vayan a trabajar”.
Debo admitir que estoy un tanto perdido al no tener puntos de orientación en su mundo, hay demasiada apertura.
Escucha, escucha… ¡No es tan difícil! No soy un profeta; no soy un organizador; no quiero decirle a la gente qué debe hacer. No voy a decirles “¡esto es bueno para ti, esto no!”.
Intento analizar una situación real en sus diversas complejidades, con el propósito de permitir la negación, la curiosidad y la innovación.
Y con respecto a su vida personal, eso ya es distinto…
¡Pero a nadie le incumbe!
Pienso que en el fondo de todo esto hay un malentendido sobre la función de la filosofía, del intelectual, del conocimiento en general: y es que les concierne a ellos decirnos qué es bueno.
¡Pues no! ¡No, no, no! No es responsabilidad de ellos. Ellos ya son bastante propensos a interpretar ese papel. Por dos mil años han estado diciéndonos qué es bueno, con todas las consecuencias catastróficas que eso ha generado.
Hay un juego terrible aquí, un juego que oculta una trampa en la que los intelectuales tienden a decir lo que es bueno, y las personas no encuentran nada mejor que les digan lo que es bueno, cuando sería mejor que empezaran a gritar “¡esto es malo!”
Pues bien, cambiemos el juego. Digamos que los intelectuales ya no tendrán el rol de decir lo que es bueno. Por tanto, dependerá de las propias personas, basando su juicio en los múltiples análisis de realidad que se les ofrezcan, trabajar o comportarse espontáneamente, de manera que puedan definir por sí mismos qué es bueno para ellos.
Lo bueno a veces surge a través de la innovación. Lo bueno no existe como tal en un cielo atemporal con personas que serían como los Astrólogos del Bien, cuyo trabajo es determinar cuál es la naturaleza favorable de las estrellas. Lo bueno es definido por nosotros, se practica, se inventa. Y es un trabajo en conjunto.
¿Está más claro ahora?


* Francisco Larrabe es un lector y traductor aficionado. Ha traducido mas de una docena de textos en filosofía y sociología, incluyendo otra entrevista a Foucault que está publicada en:biopolitica.unsw.edu.au/sites/all/files/publication_related_files/michel_foucault_entrevista_inedita_del_3_de_abril_de_1978.pdf …
Pueden acceder a la entrevista original (en inglés): http://www.michaelbess.org/foucault-interview/
Esta traducción se reproduce con la autorización de Michael Bess, otorgada el 2 de octubre, 2016.